miércoles, 22 de octubre de 2008

19 formas de hacer marketing imaginativo

El término Marketing de guerrilla fue acuñado en 1984 por Jay Conrad Levinson en un libro con el mismo nombre, donde desvela las directrices de un marketing ideado y dirigido a aquellas empresas cuyos escasos presupuestos les impide el uso frecuente y efectivo de los mass media.

Actualmente, el concepto de marketing de guerrilla cobija distintas subdisciplinas como el ambiente marketing, el street marketing o aquel que apoyado por las nuevas tecnologías se vincula ya inexorablemente al adjetivo “viral”; capaz de generar participación masiva y ruido mediático a coste irrisorio.

Cada vez más estamos asistiendo al uso combinado de la planificación de medios masivos y los nuevos planteamientos que aporta el marketing de guerrilla; los datos públicos de inversión publicitaria demuestran la caída continuada de la inversión en medios tradicionales, canibalizados por los recursos que se trasvasan a internet y a acciones no convencionales.

Algunos datos avalan por sí solos de las amenazas que se ciernen sobre el mundo del Marketing y las Ventas. Según Yankelovich Partners, el consumidor medio está expuesto a una media de entre 3.500 y 5.000 mensajes publicitarios al día. No es extraño que el 60% de ellos asegure sentirse totalmente "bombardeado" por las acciones de Marketing y Publicidad, un 70% esté interesado en disponer de mecanismos que les permitan eludir la publicidad y otro 60% asegure que ese tipo de mensajes no les trata con respeto. A este contexto de clientes reacios a las técnicas marketinianas más tradicionales, se suma un entorno no especialmente favorable al Marketing en el ámbito empresarial: según recientes encuestas, menos de un 57% de los CFOs (directores financieros) de grandes multinacionales cree que las inversiones en Marketing sirven para sostener, a largo plazo, el crecimiento de sus compañías. Hay más: el 32% de los encuestados afirma que el presupuesto de Marketing debe ser el primero en caer, cuando el contexto económico se torna adverso.


Como reacción a esta decadencia aparente del marketing tradicional y el efecto boomerang en el mercado, surge el marketing de guerrilla que sustituye el dinero por la imaginación, y la comunicación impersonal y unidireccional de los medios tradicionales por una comunicación dialogante, próxima y palpable. Estamos hablando de un marketing atrevido y sorprendente, que sale a refrescarse a la calle, que se acerca al público objetivo combinando el uso de los soportes urbanos, animación y eventos de diversa índole.

Aquí teneis 19 buenos ejemplos de marketing guerrillero

No hay comentarios:

Publicar un comentario